Cómo la familia puede ayudar al paciente con enfermedad de Alzheimer 

 Cómo la familia puede ayudar al paciente con enfermedad de Alzheimer

La enfermedad del Alzheimer se manifiesta cuando ocurre un deterioro cognitivo y algunos trastornos conductuales que van acompañados de la pérdida de la memoria a medida que las neuronas van muriendo.

Debido a esto el entorno familiar directo puede llegar a ser vital para la supervivencia y la calidad de vida de un paciente con la enfermedad de Alzheimer desde el momento del diagnóstico.

 

  ¿Por qué es tan importante la familia del paciente con Alzheimer? 

 

Debido a que son los familiares los que normalmente detectan que está ocurriendo algo “raro” con la persona, son los familiares quienes manifiestan que el paciente tiene comportamientos pocos habituales y que hacen sospechar algún tipo de demencia.

La actitud que mantenga la familia frente al paciente va a  influir directamente en la forma en la que el enfermo asuma su enfermedad. Una actitud amorosa, serena, proactiva, y colaboradora con el equipo médico y terapéutico por parte de la familia es sumamente fundamental para servir de marco de referencia al enfermo y transmitirle amor y confianza.

 

La actitud de los familiares del paciente con Alzheimer es fundamental

 

La angustia propia del enfermo y la de su familia ante esta enfermedad se ve considerablemente reducida cuando se establecen buenas relaciones entre todas las partes implicadas. Tener conocimientos sencillos pero precisos y claros son la base para lograr los objetivos en conjunto.

Cuando las familias que tienen un enfermo de Alzheimer se organizan y se, formando entre ellos un grupo de apoyo y ayuda mutuo, hacen una labor de incalculable valor para enfrentar en conjunto esta enfermedad.

 

Una familia unida puede lograr mucho más

 

Una asociación de familiares puede pretender actuar como un grupo de presión, y de esta manera lograr más recursos institucionales para su comunidad o paciente y más atención pública, lo cual va a repercutir de forma determinante en la lucha local y global contra el Alzheimer. Los logros que una asociación de familiares puede conseguir, representan un evidente beneficio no solo para los enfermos de Alzheimer y sus familiares, sino para su comunidad y para toda la sociedad.

Mayormente los recursos disponibles con la finalidad de brindar atención de enfermos de Alzheimer son escasos o ningunos dependiendo del lugar de residencia. Las ayudas institucionales y sociales son insuficientes y muchas familias no se pueden permitir el desembolso económico lo que significa contratar algunos  servicios de forma privada.

 

Los cuidados de los familiares de los pacientes con Alzheimer son vitales

 

Los miembros de la familia de la mayoría de pacientes con Alzheimer se ven obligados a cuidar en solitario al enfermo y en sus propios domicilios lo que implica suministrarle todo el tipo de ayuda que sea necesaria. No resulta una tarea fácil cuidar de un enfermo con Alzheimer y menos aún cuando no se sabe cómo hacerlo.

 

La comunicación es fundamental

 

La comunicación e interacciones interpersonales es una de las habilidades que precisamente nos define como seres humanos. El poder compartir con nuestros semejantes nuestros sentimientos, ideas, recuerdos y proyectos de futuro es fundamental para conseguir una buena vida y unas buenas relaciones sociales.

El deterioro de la comunicación y del pensamiento que se va provocando en el enfermo de Alzheimer y un progresivo aislamiento de su entorno y de sus seres queridos. En consecuencia, las personas que los rodean sienten mucha tristeza al ver como se les imposibilita comunicarse eficazmente con su familiar enfermo.

Debido a esto, es muy importante aprender y comprender pautas correctas de actuación y sobre todo desarrollar al máximo la empatía, la paciencia y el amor, desde el momento de la aparición de los primeros síntomas.

 

Tratar al paciente con dignidad

 

En todas las etapas de la enfermedad de Alzheimer, tanto temprana como avanzada, es fundamental tratar con respeto, dignidad y cariño al paciente. Hay que tratar de verle siempre como la persona que es, con una historia de vida, una personalidad, con sus logros, sus batallas y todo lo que implique su bagaje vital.

En lo posible, es conveniente mantener al enfermo en su ambiente habitual, rodeado de las personas y objetos y cosas que le son familiares: fotos, libros, su música preferida, su sillón, son elementos que le aportarán además de  confort, ralentizarán el deterioro cognitivo y le ayudarán a mantener viva su personalidad durante el mayor tiempo posible.

 

Otra manera de ayudar a los pacientes con Alzheimer

 

Los familiares pueden ser de máxima ayuda, primordialmente, no confrontando al paciente. Principalmente en el inicio de la enfermedad, es importante no decir, por ejemplo, “No, ¡usted está con problemas de la  memoria!” o también “Pare, ¡Usted está enfermo de Alzheimer!”, porque él no va a reconocer eso.

Ese comportamiento no ayudará ni al paciente ni al familiar. Cuando él no se acuerde más de usted, algo que puede ayudarle son los álbumes de fotografías, pues la memoria afectada por esta enfermedad generalmente es la más reciente. Es como si el paciente viviese al pasado. En este sentido, el afecto es primordial.

Las personas con Alzheimer son mucho más sensibles, vuelven a ser como niños. Entonces, la familia necesita darles más apoyo, cariño, ayudarlos a recordar cosas prácticas, como tomar las medicinas, asearse, ir al baño. Todo esto ayudará al paciente a llevar una vida digna y de calidad rodeada de sus seres queridos.