Fisiopatología de la enfermedad de Alzheimer

Fisiopatología de la enfermedad de Alzheimer

 

Todavía no existe una causa concreta a la que se le pueda atribuir la aparición de la Enfermedad de Alzheimer. Mas bien, su etiología es multifactorial, es decir, existen una cantidad de factores de riesgo, tanto ambientales como genéticos que, al interferir entre sí, dan lugar a una serie de síntomas que resultan en el inicio de la enfermedad.

 

La parte química del Alzheimer

Con la enfermedad de Alzheimer surge una alteración bioquímica fundamental que ha sido observada en los pacientes con esta enfermedad la acumulación de la proteína amiloide (β-amiloide) en el tejido cerebral contribuye notablemente a la aparición de esta enfermedad.

 

  1. En primer lugar las mutaciones del gen (Eε4) que se encarga de codificar la síntesis de la proteína dan como resultado a manifestaciones tempranas de la enfermedad de Alzheimer.

 

  1. Las personas con síndrome de Down tienen tres copias del gen Eε4 y desarrollan la enfermedad de Alzheimer en edades tempranas.

 

  1. La proteína β-amiloide es neurotóxica y conduce a la apoptosis (muerte celular) lo que contribuye al aceleramiento de la enfermedad.

  1. Cabe destacar que el uso de la proteína β-amiloide humana en ratones transgénicos ha desencadenado depósitos de proteína amiloide formando placas neuríticas en el tejido cerebral de los ratones lo que contribuye al déficit cognitivo en estos animales de experimentación.

 

  1. Alöis Alzheimer demostró que la corteza cerebral de las personas fallecidas de demencia era más delgada de lo normal, debido a la presencia de placas neurofibrilares.

 

  1. El genotipo Eε4 es un factor determinante para el desarrollo de esta enfermedad, ya que da lugar a la acumulación de tejido amiloide mucho antes de que se evidencien los signos y síntomas de la misma.

 

  1. El desarrollo de los anticuerpos “anti-proteína β-amiloide” en humanos con la enfermedad de Alzheimer mejora considerablemente la sintomatología.

 

Consecuencias bioquímicas en la producción y acumulación de depósitos β-amiloide

  1. a) Aparición de placas neurofibrilares.
  2. b) Exocitosis glutaminérgica.
  3. c) Oxidación y peroxidación de los lípidos.
  4. d) Inflamación neuronal.
  5. e) Apoptosis neuronal.

 

La investigación de los posibles fármacos que traten la enfermedad de Alzheimer se focaliza en algunos de los siguientes aspectos

1)      Sustancias anti-amiolides.

2)      Anti-inflamatorios.

3)      Antioxidantes.

4)      Sustancias que limiten la fosforilación de las proteínas.

5)      Sustancias anti-apoptosis celular.

6)      Inhibidores de la colinesterasa.

7)   Antagonistas del receptor glutaminérgico .

 

 

Cuando se instaura el tratamiento con Memantina a pacientes que han sido tratados con los inhibidores de la enzima colinesterasa se observa:

  1. Mejoría cognitiva.
  2. Mejorias en las actividades de la vida diaria.

 

Etiología de la enfermedad de Alzheimer

 

El Alzheimer es un trastorno neurodegenerativo que va destruyendo progresivamente todas las funciones intelectuales. Existen dos procesos degenerativos que caracterizan esta patología: 1) la amiloidogénesis, que contribuye a la formación de los filamentos de péptido Aβ por medio de depósitos extracelulares; 2) la degeneración neurofibrilar, que es el resultado de la derivación  intraneuronal de los filamentos de las proteínas patológicas.

 

Las formas familiares autosómicas dominantes de la enfermedad de Alzheimer han permitido comprender su etiología. Se han logrado descubrir mutaciones patológicas en el gen APP (cromosoma 21), así también en los genes de las presenilinas (cromosoma 14) y (cromosoma 1).

 

Las otras formas de la enfermedad de Alzheimer, llamadas esporádicas, se ven influidas por algunos factores de riesgo, los más conocidos son la edad y el alelo épsilon 4 de la apolipoproteína E.

 

Los rasgos histopatológicos característicos de la enfermedad de Alzheimer son producto de la acumulación extracelular de ovillos neurofibriales y la presencia intracelular de cuerpos amiloides. Por lo tanto, abordando la fisiopatología en diferentes niveles como los aspectos anatómicos, genéticos y moleculares y, así como la importancia en el desarrollo de los síntomas derivados de esta enfermedad.

 

Tener un buen conocimiento de la fisiopatología molecular del Alzheimer presagia nuevas y novedosas aplicaciones terapéuticas y diagnósticas a medio plazo. Estos conceptos son la base fundamental de los nuevos tratamientos que se están desarrollando en la actualidad.

 

Los primeros indicios sobre las causas de la enfermedad de Alzheimer

Los primeros signos de la enfermedad de Alzheimer vienen de algunos estudios analíticos epidemiológicos, que evidenciaron los factores de riesgo de la misma enfermedad, y que se han ido completando en los últimos años con los hallazgos de la ciencia específicamente de la biología molecular.

 

Así, hay una creciente evidencia de que la enfermedad de Alzheimer es heterogénea en su origen y está profundamente relacionada por algunos factores genéticos y del entorno. De hecho, aunque se considera esta enfermedad genética no mendeliana, cuenta con sólo una proporción variable de casos ligados a la herencia autosómica dominante, cada vez un número mayor de autores consideran que si pudiéramos valorar factores de evolutivos de la enfermedad virtualmente, todos los casos de Alzheimer serían asociados a los factores de riesgo genético polimórficos.